El sabado necesitaba como el aire una escapada de un par de dias , y cuando mi amigo Wifre me propuso irnos de acampada a la sierra del Caurel , no lo dude ni un segundo (despues de ver la prevision de olas jeje) y prepare la mochila con todo lo necesario , incluido el equipo fotografico.
La prevision astronomica decia que habria una lluvia de estrellas espectacular , las famosas draconidas , durante toda la noche , y el plan era intentar cazar algunas , por lo que al llegar a la zona , cerca del final de la tarde , buscamos un pico alto para pasar la noche , y subimos hasta un pico dominado por unas antenas repetidoras , y montamos alli las tiendas.
Despues de la puesta de sol comenzo el espectaculo , un poco eso si , eclipsado por la luna , que lucia bastante grande y alta , impidiendo con su luz ver muchisimas estrellas , y lo que es peor , fotografiar las draconidas. Pero algo se pudo hacer. Os dejo con los resultados.
Las ultimas luces del dia dejaron un color espectacular en el horizonte y que gracias a que montamos rapido el campamento , no dejamos escapar.
Por la noche , una vez terminada la sesion de fotos , asi es como nos fuimos a dormir , bajo un manto de estrellas y la luna bañando las montañas con una luz muy intensa que no hacia necesarias las linternas..
Al amanecer pude hacer un timelapse muy bonito en el que en mar de nubes se escurria a lo largo de los valles y la luz del sol iba desplazando a la sombra de la noche. Este tipo de timelapses de montaña son de mis favoritos.. mientras tanto , me dedique a jugar con la gama cromatica de las otras cumbres , como estas de la foto.
Antes del desayuno , Jazz , el perro de Wifre se lo paso en grande jugando con nosotros. Desde luego un perro viviendo estas aventuras es feliz..
Una vez recogido todo , nos encargamos de dejar el lugar como si no hubiesemos pasado por alli nunca , y bajamos la montaña en busca de mas cosas que fotografiar para pasar el dia , y llegamos a un pueblo semi-abandonado , donde alguna de las casas nos dio juego para pasar dos largas horas haciendo fotos de muchisimos de los detalles que nos ofrecia el paso del tiempo sobre los elementos que alli encontramos.
Este gatito con pinta de gato montes era uno de los pocos habitantes del pueblo. Le costo un poco , pero al final su curiosidad nos permitio tirarle alguna foto.
Y estas botas.. bueno... sabe dios la de meses que llevaban apoyadas en esa estanteria durmiendo a la intemperie..
Y finalmente encontramos lo que buscabamos. Una de las cascadas mas bonitas que he visto hasta ahora quitando las de Costa Rica y Pirineos. Todo un espectaculo a pesar de llevar poca agua a estas alturas del año , pero volveremos cuando haya mas caudal para hacer fotos diferentes..
Y para terminar , aqui tenemos a Wifre sacandole todo el partido a la escena con su equipo. Un gran compañero de excursion con el que hare mas escapadas a partir de ahora , y mas ambiciosas.. Stay tuned!!
























