Surfing Life by Dani: Entrevista a un Tuareg

martes 27 de octubre de 2009

Entrevista a un Tuareg

Desde bastante pequeño he sentido una gran admiracion y respeto por este pueblo nomada morador del desierto africano.
Y todo empezo desde que lei un libro de Alberto Vázquez Figueroa titulado simplemente asi : "Tuareg"
Su forma de vida sencilla , su infinita capacidad de adaptacion al medio que los rodea y su capacidad de comunicarse con el universo a niveles inalcanzables para nosotros los de la "civilizacion" son los principales motivos de dicha admiracion.

El caso es que hoy revisando esa cuenta de correo a la que normalmente solo llegan virales , publicidad indeseable y demas basura , de casualidad me encontre con un correo de Chema que contenia la interesante entrevista que os dejo hoy:





TU TIENES EL RELOJ, YO TENGO EL TIEMPO
entrevista realizada por VÍCTOR-M. AMELA a:

MOUSSA AG ASSARID,

No sé mi edad: nací en el desierto del Sahara, sin papeles...! Nací en un campamento nómada tuareg entre Tombuctú y Gao, al norte de Mali. He sido pastor de los camellos, cabras, corderos y vacas de mi padre. Hoy estudio Gestión en la Universidad Montpellier. Estoy soltero. Defiendo a los pastores tuareg. Soy musulmán, sin fanatismo

- ¡Qué turbante tan hermoso...!
- Es una fina tela de algodón: permite tapar la cara en el desierto cuando se levanta arena, y a la vez seguir viendo y respirando a su través.

- Es de un azul bellísimo...
- A los tuareg nos llamaban los hombres azules por esto: la tela destiñe algo y nuestra piel toma tintes azulados...

- ¿Cómo elaboran ese intenso azul añil?
- Con una planta llamada índigo, mezclada con otros pigmentos naturales. El azul, para los tuareg, es el color del mundo.

- ¿Por qué?
- Es el color dominante: el del cielo, el techo de nuestra casa.

- ¿Quiénes son los tuareg?
- Tuareg significa "abandonados", porque somos un viejo pueblo nómada del desierto, solitario, orgulloso: "Señores del Desierto", nos llaman. Nuestra etnia es la amazigh (bereber), y nuestro alfabeto, el tifinagh.

- ¿Cuántos son?
- Unos tres millones, y la mayoría todavía nómadas. Pero la población decrece... "¡Hace falta que un pueblo desaparezca para que sepamos que existía!", denunciaba una vez un sabio: yo lucho por preservar este pueblo.

- ¿A qué se dedican?
- Pastoreamos rebaños de camellos, cabras, corderos, vacas y asnos en un reino de infinito y de silencio...

- ¿De verdad tan silencioso es el desierto?
- Si estás a solas en aquel silencio, oyes el latido de tu propio corazón. No hay mejor lugar para hallarse a uno mismo.

- ¿Qué recuerdos de su niñez en el desierto conserva con mayor nitidez?
- Me despierto con el sol. Ahí están las cabras de mi padre. Ellas nos dan leche y carne, nosotros las llevamos a donde hay agua y hierba... Así hizo mi bisabuelo, y mi abuelo, y mi padre... Y yo. ¡No había otra cosa en el mundo más que eso, y yo era muy feliz en él!

- ¿Sí? No parece muy estimulante. ..
- Mucho. A los siete años ya te dejan alejarte del campamento, para lo que te enseñan las cosas importantes: a olisquear el aire, escuchar, aguzar la vista, orientarte por el sol y las estrellas... Y a dejarte llevar por el camello, si te pierdes: te llevará a donde hay agua.

- Saber eso es valioso, sin duda...
- Allí todo es simple y profundo. Hay muy pocas cosas, ¡y cada una tiene enorme valor!

- Entonces este mundo y aquél son muy diferentes, ¿no?
- Allí, cada pequeña cosa proporciona felicidad. Cada roce es valioso. ¡Sentimos una enorme alegría por el simple hecho de tocarnos, de estar juntos! Allí nadie sueña con llegar a ser, ¡porque cada uno ya es!

- ¿Qué es lo que más le chocó en su primer viaje a Europa?
- Vi correr a la gente por el aeropuerto.. . ¡En el desierto sólo se corre si viene una tormenta de arena! Me asusté, claro...

- Sólo iban a buscar las maletas, ja, ja...
- Sí, era eso. También vi carteles de chicas desnudas: ¿por qué esa falta de respeto hacia la mujer?, me pregunté... Después, en el hotel Ibis, vi el primer grifo de mi vida: vi correr el agua... y sentí ganas de llorar.

- Qué abundancia, qué derroche, ¿no?
- ¡Todos los días de mi vida habían consistido en buscar agua! Cuando veo las fuentes de adorno aquí y allá, aún sigo sintiendo dentro un dolor tan inmenso...

- ¿Tanto como eso?
- Sí. A principios de los 90 hubo una gran sequía, murieron los animales, caímos enfermos... Yo tendría unos doce años, y mi madre murió... ¡Ella lo era todo para mí! Me contaba historias y me enseñó a contarlas bien. Me enseñó a ser yo mismo.

- ¿Qué pasó con su familia?
- Convencí a mi padre de que me dejase ir a la escuela. Casi cada día yo caminaba quince kilómetros. Hasta que el maestro me dejó una cama para dormir, y una señora me daba de comer al pasar ante su casa... Entendí: mi madre estaba ayudándome...

- ¿De dónde salió esa pasión por la escuela?
- De que un par de años antes había pasado por el campamento el rally París-Dakar, y a una periodista se le cayó un libro de la mochila. Lo recogí y se lo di. Me lo regaló y me habló de aquel libro: El Principito. Y yo me prometí que un día sería capaz de leerlo...

- Y lo logró.
- Sí. Y así fue como logré una beca para estudiar en Francia.

- ¡Un tuareg en la universidad. ..!
- Ah, lo que más añoro aquí es la leche de camella... Y el fuego de leña. Y caminar descalzo sobre la arena cálida. Y las estrellas: allí las miramos cada noche, y cada estrella es distinta de otra, como es distinta cada cabra... Aquí, por la noche, miráis la tele.

- Sí... ¿Qué es lo que peor le parece de aquí?

- Tenéis de todo, pero no os basta. Os quejáis. ¡En Francia se pasan la vida quejándose! Os encadenáis de por vida a un banco, y hay ansia de poseer, frenesí, prisa... En el desierto no hay atascos, ¿y sabe por qué? ¡Porque allí nadie quiere adelantar a nadie!

- Reláteme un momento de felicidad intensa en su lejano desierto.
- Es cada día, dos horas antes de la puesta del sol: baja el calor, y el frío no ha llegado, y hombres y animales regresan lentamente al campamento y sus perfiles se recortan en un cielo rosa, azul, rojo, amarillo, verde...

- Fascinante, desde luego...
- Es un momento mágico... Entramos todos en la tienda y hervimos té. Sentados, en silencio, escuchamos el hervor... La calma nos invade a todos: los latidos del corazón se acompasan al pot-pot del hervor...

- Qué paz...

- Aquí tenéis reloj, allí tenemos tiempo.


Si os ha gustado tanto como a mi esta entrevista y os ha hecho pensar un poquito en que mundo vivimos os recomiendo la lectura del libro de Figueroa que os indicaba al principio del post. Es cautivador , o asi lo recuerdo yo , ya que lo lei hace mas de veinte años , pero me impacto tanto su lectura que aun a dia de hoy tengo un vivo recuerdo de montones de detalles de la novela.

13 Comentarios:

xoel dijo...

Me quedo con estas 3 respuestas:

-Allí, cada pequeña cosa proporciona felicidad. Cada roce es valioso. ¡Sentimos una enorme alegría por el simple hecho de tocarnos, de estar juntos! Allí nadie sueña con llegar a ser, ¡porque cada uno ya es!

-Tenéis de todo, pero no os basta. Os quejáis.Os encadenáis de por vida a un banco, y hay ansia de poseer, frenesí, prisa... En el desierto no hay atascos, ¿y sabe por qué? ¡Porque allí nadie quiere adelantar a nadie!

-Aquí tenéis reloj, allí tenemos tiempo.

Anónimo dijo...

Apasionante.

Sendoa dijo...

la frase de aqui teneis reloj, alli tenemos tiempo... brutal!! Me quedo con ganas de mas entrevista... pero esta muy bien!

un saludo dani!

Anónimo dijo...

Creo en todo lo que dice y lo comparto, lo que de verdad no entiendo y lo digo con el corazón es que coño hace en la Universidad de Montepellier?

Espero que vuelva a casa pronto y no se pudra en este mundo.

Fiz dijo...

La mejor entrevista de todas las que pusiste.. sin menospreciar las otras..
Desde que vi Lawrence de Arabia de pequeño tuve ganas de ir al desierto y estar allí solo, sin ruidos ni gente ni nada, y esto me lo acaba de recordar todo!

Anónimo dijo...

Habría que leer esto todas las mañanas antes de salir de casa...

Hindi dijo...

Enhorabuena! Magnífica entrevista y que razón tiene! Yo también me aplico el cuento de que habría que leer esto cada día para no olvidarlo jamás, cada vez que viajamos o compartimos experiencias similares con gente así creemos que nos ha cambiado de por vida pero siento decir que al menos en mi caso, me cuesta mucho vivir con ese pensamiento en una sociedad como la nuestra :(

Un saluDo! ;)

Anónimo dijo...

mu buena la interview¡¡¡¡venimos ahora de comprar una nsp en raz para un amigo¡¡¡ nos echamos en sabon, como estan cambiando los fondos,increible , habia medio metro pasado pero hacia tiempo que no lo veiamos tan glassy,una gozada, y un calorrr, yde repente nos aparecio un pedazo delfin solo a unos metros nuestro expectacular se hacia un foton alli de lujo,la naturaleza es la hostia..
te dejo mi numero, ya que me digiste que lo perdieras en una incursion en la toxica jajajajaj¡¡¡ 666393243 saludos.
alex neira

Rubén Prieto dijo...

dani.. cando nos imos a vivir cos tuaregs unha temporada? eu anímome.
e sabes que non é coña :)

Anónimo dijo...

I love u!

Anónimo dijo...

muy buena, muy buena...no creo que ninguno de nosotros, si no fuese por necesidad vital, pudiésemos vivir como los tuaregs...hay que nacer para ello y vivirlo...nuestra cultura tiene otras garras clavadas.
Sinceramente, cojonudo

Anónimo dijo...

yo tambien lei ese libro de pequeño dani y tambien me cautivço.Es curioso como se asientan los recuerdos en la memoria,y cuando creces te das cuenta q determinadas lecturas y experiencias te marcçan de alguna manera,sin embargo otras apenas las recuerdas.
saludos
chema

Tarek dijo...

Muchas gracias por este post

Saludos

Tarek